De Eduardo Galeano
A Roberto Fernández Retamar




Querido Roberto: Ojalá te sirvan estas líneas: te llevan mi abrazo.

200 ediciones, 35 años: es raro encontrar números estimulantes en este mundo de fin de siglo, donde los números suelen contabilizar crímenes o consagrar infamias, así que yo tengo que agradecer muy mucho a Casa de las Américas la alegría que estas cifras dan. Ellas revelan la energía prodigiosa de esos músculos secretos que nos mantienen de pie, en tiempos de naufragio, contra viento y marea.



De Eduardo Galeano
A Roberto Fernández Retamar




Querido Roberto: Aquí va el texto. Yo sé que lo malo, si breve, dos veces malo: pero lo mío es, como sabés, el minifundio. Un abrazo, Eduardo



El nacedor

¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.
¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

Eduardo Galeano


(Recibido el 30 de octubre de 1996)



Querido Roberto:
Aquí va.
Brevísimo, como tengo costumbre.
Abrazos para vos y toda la tribu,
Eduardo.


¿Casa de las Américas?
Sí, eso.
Las Américas caben en una Casa.
Allí entraron, hace medio siglo, queriendo abrigo, queriendo encuentro, y desde entonces viven allí.
De allí no hay quien las saque.
Por algo será.

Eduardo Galeano.

(Recibido el 19 de diciembre de 2008)



A Roberto Fernández Retamar
A Eduardo Heras León
A todos los amigos que tengo allí:



La Casa de las Américas merece el Premio Nobel de Física: ha demostrado que en una sola casa podemos vivir millones de personas, lo que constituye un gran acontecimiento científico. Y todos juntos, allí metidos, nos sentimos de lo más bien, lo que ya pasa a la categoría de milagro.
¡Feliz cumpleaños!
Los abraza,
Eduardo Galeano

(Recibido el 16 de abril de 1999)



La Habana, 19 de abril de 1999

A: Eduardo Galeano

A nuestro Eduardo tan querido:

Mil gracias por tus líneas espumeantes para el cumpleaños de la Casa. Aquí te sentimos siempre en nuestro corazón, y te reciprocamos, fraternalmente, tu abrazo floral.

Roberto Fernández Retamar.