Cuando en 1959 Juan Blanco componía la música del documental Esta tierra nuestra, el recién fundado Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) emprendía una ruta audiovisual marcada por la creación de compositores cubanos, como los entonces veinteañeros Carlos Fariñas y Leo Brouwer. A la luz de seis décadas de esa institución hermana y de la nuestra, damos la bienvenida a la octava edición del Premio de Composición Casa de las Américas.
En una ciudad que celebra sus quinientos años, el mejor modo de regresar a aquellos empeños fundacionales es provocar que el arte vuelva a irrumpir en los espacios públicos y que los jóvenes creadores se apropien de la tecnología para transformar el sonido y la estructura del entorno citadino. Con tal razón, esta edición se propone proveer a los artistas de nuevas herramientas de creación y poner en juego el diálogo con diversas audiencias en el imprescindible vínculo entre arte, tecnología y sociedad que ha de caracterizar a la creación contemporánea.
De igual modo, la relación estrecha entre compositores e intérpretes se hará valer a través de la presencia de agrupaciones como ElectroPUNQ Ensamble (Argentina), Tenth Intervention (Estados Unidos) y el Ensemble Interactivo de La Habana (EIH) —con el tercer volumen de Sound Farm—, entre otras agrupaciones invitadas.
En esta ocasión, las obras concursantes proceden de México, la Argentina, Perú y Cuba, las cuales serán evaluadas por el jurado que integrarán Ricardo Dal Farra (Argentina-Canadá), Rodrigo Sigal (México) y Teresa Nuñez (Cuba). A ellos también corresponderá la responsabilidad de compartir conocimiento en el espacio El compositor en primer plano. Se suman a este propósito la argentina Patricia Martínez, ganadora de la sexta edición del premio y su compatriota Esteban Calcagno de la Universidad Nacional de Quilmes.
El viernes 12 de abril a las 7:00 pm en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas el jurado dará a conocer su dictamen. Será el punto final de intensas jornadas de concurrencias sonoras y visuales; de este abrazo a través de un arte que en perpetuo movimiento da sentido a lo humano.


